Reglas inciertas, resultado cierto
Por: Daniel García-Peña
Tomado de EL ESPECTADOR.COM
RECUERDO QUE MI PROFESOR DE Ciencia Política nos enseñaba que la premisa básica de un proceso electoral en un sistema democrático es “reglas ciertas y resultados inciertos”.
Pero en la Colombia de hoy, se presenta exactamente lo contrario. No hay ninguna claridad sobre cuáles son las reglas del juego para las elecciones parlamentarias a realizarse a escasos tres meses y medio, y aún menos, para las presidenciales, dos meses y medio más tarde. Y a la vez, si uno habla con la gente en la calle o se guía por lo que se ve por televisión, parece existir la certeza de que Uribe será reelecto. Es decir, reglas inciertas y resultado cierto.
El Congreso aún no ha aprobado el proyecto de ley que reglamenta la reforma política. Siguen sin definición asuntos centrales de la financiación de las campañas, la cuota de mujeres en las listas y las restricciones a las adjudicaciones por parte del Gobierno, entre otros.
También están en el aire las consultas interpartidistas. Al comienzo, se veían como la mejor forma de encontrar un solo candidato del uribismo, razón por la cual la coalición de gobierno las apoyó. Pero en la medida en que Uribe sigue pensando en la reelección y que el Partido Conservador decidió aplazar su consulta para marzo, se embolató la interpartidista uribista. A la vez, la oposición se ha venido moviendo hacia un acuerdo que podría incluir una consulta para seleccionar un solo candidato presidencial. Por ello, las mayorías gobiernistas le han perdido todo interés.
Se podría pensar que hasta que no sea aprobada la nueva reglamentación, entonces siguen vigentes las reglas de la contienda pasada, es decir 2006. Pero resulta que la Ley 996 de 2005, la llamada Ley de Garantías, establece en su primer artículo que la ley aplica “… cuando el Presidente de la República en ejercicio aspire a la reelección…” Y para que ese caso se dé, el artículo noveno de la misma ley, señala que “El Presidente deberá declarar públicamente y por escrito su interés de presentarse como candidato seis meses antes de la votación en la primera vuelta”.
Es decir, el pasado lunes, el 30 de noviembre, el presidente Uribe tendría que haber dicho públicamente y por escrito su interés de presentarse como candidato. Pero resulta que no lo pudo hacer ya que la Constitución aún vigente prohíbe un tercer mandato y el referendo reeleccionista que pretende habilitarlo aún se ve lejos. Como lo dijo Fernando Araújo, estamos en el limbo.
La historia de la llamada democracia colombiana es cualquier cosa menos limpia. El genocidio del movimiento gaitanista en los 40 y 50, el robo de las elecciones de 1970, el genocidio de la UP en los 80, cuatro candidatos presidenciales asesinados en la campaña de 1990, 10 % de las mesas declaradas nulas por irregularidades en las elecciones parlamentarias de 2002 y 2006, y más de la tercera parte del Congreso elegido en las pasadas elecciones en la cárcel por crímenes de lesa humanidad.
También recuerdo que nos enseñaban que la democracia colombiana es la de mostrar en América Latina, lo que no habla bien de Colombia, sino muy mal de América Latina.
danielgarciapena@hotmail.com


