Protestas estudiantiles

Al margen. Por: Germán Patiño
Tomado de EL PAIS.COM

Desde que era universitario estoy escuchando las protestas de los estudiantes por la falta de presupuesto de las universidades públicas. De hecho, participé en varias de aquellas manifestaciones y en una ocasión terminé en una estación de Policía de Bogotá, junto con Fabricio Cabrera, acusados de promover disturbios públicos. Tuvimos el dudoso honor de ser los primeros estudiantes de la Universidad de los Andes comprometidos en aquellos menesteres.

Debo decir que no éramos culpables de nada distinto a marchar al lado de estudiantes de la Universidad Nacional contra la privatización de la educación pública. Pero fue tal la novedad de ver a un par de uniandinos detenidos por la Policía en una manifestación estudiantil que hasta Fernando Cepeda, el todopoderoso secretario general de los Andes por entonces, nos visitó en la estación y nos trató con especial deferencia.

Cuento esto para significar que la mala financiación de la educación pública en Colombia no es cosa de ayer ni es, o debiera ser, preocupación exclusiva de los estudiantes de las universidades públicas. Es un asunto social de interés supremo, del que debieran ocuparse todos los colombianos, sin distinción de clase, de credos e incluso de preferencias políticas. En realidad, todos debiéramos apoyar las protestas estudiantiles contra la desfinanciación de la educación.

Colombia se ha caracterizado, en los últimos 50 años, por ser un país dedicado a imitar a la sociedad estadounidense en todos los aspectos, sobre todo aquellos que generan más inequidad e injusticia. Por eso llevamos medio siglo de desmonte del sistema educativo público, que pudo tener un pequeño respiro con la expedición de la Ley 30 de 1992 y el sistema de transferencias aprobado en la Constitución de 1991.

Pero todo parece indicar que le corresponderá a Álvaro Uribe convertirse en el sepulturero de las aspiraciones nacionales con respecto a un sistema educativo público vigoroso. Él y su Ministra de Educación han llevado a la quiebra a las grandes universidades públicas, al exigirles importantes aumentos de cobertura sin modificar la base presupuestal de estas instituciones. Y se encargaron también de modificar la ley de transferencias, recortando las asignaciones de las regiones, con grave perjuicio para los sistemas de salud y educativo.

Poco importa que las universidades públicas hayan demostrado, una y otra vez, que son los centros en los que se produce la poca investigación de calidad que se hace en el país o que, como se ha visto en los Ecaes, las que forman los mejores profesionales universitarios. Esto a Uribe le importa un pito, lo mismo que a la Ministra.

En verdad, al país tampoco le interesa. De hecho, pese a que en Estados Unidos todo es privado, ese país destina el 2,90% de su PIB a financiar sus universidades públicas. Colombia, que copia todo lo malo del país norteamericano y nada de lo bueno, apenas destina el 0,4% de su PIB para el mismo propósito.

Si aquí fuéramos medio serios, resultaría imposible aprobar un presupuesto donde al menos los recursos para las universidades públicas no estuvieran cercanos al 2% del PIB. Lo demás son cuentos.

1 Comentario »

  1. 26 October, 2009 — Reyitos — Escribió

    Aqui dejo este comunicado de profesores y estudiantes de la Facultad de Biologia de la UN.
    COMUNICADO DE PROFESORES Y ESTUDIANTES DEL DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

    Bogotá, 23 de octubre de 2009

    Los estudiantes y profesores del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá, después de analizar el estado actual por el que atraviesa la financiación de la educación publica superior y los hechos que tuvieron lugar en la ciudad universitaria el pasado viernes 16 de octubre, manifestamos:

    1. Rechazamos todos los actos de violencia y las acciones de hecho. Nada justifica la retención y agresión verbal de que fue víctima el Señor Rector de la Universidad Profesor Moisés Wasserman, el viernes 16 de octubre. Así mismo, las acciones por parte de la fuerza pública nos parecen inconvenientes y desproporcionadas; la oferta de recompensas y las calificaciones, juicios y condenas apresuradas son medidas exageradas, que afectan la percepción que la sociedad tiene sobre la Universidad y violan los derechos, vulneran la seguridad y ponen en riesgo la vida de los integrantes de la comunidad universitaria.

    2. Con los mismos recursos financieros reales desde 1992, y gracias a una eficiente gestión administrativa de los mismos, la Universidad Nacional ha sido capaz de mejorar sus indicadores de desempeño. Esto se refleja en la ampliación de cobertura en términos del número de sedes de presencia nacional, el número de programas de pregrado y posgrado, y el número de estudiantes matriculados. De la misma manera ha aumentado el número de profesores con doctorado, los grupos de investigación reconocidos, las publicaciones de carácter científico y tecnológico, los proyectos de investigación y la implementación de tecnologías para la educación.

    3. El crecimiento de la Universidad en respuesta a las demandas de desarrollo que requiere el país tiene un límite dentro de la estructura presupuestal actual. La precariedad de los recursos para la educación pública superior afecta de manera negativa el cumplimiento de los objetivos misionales de la Universidad con respecto a los estándares internacionales. El pago del pasivo pensional, que es responsabilidad del estado, pero que mediante la ley de concurrencia la universidad se ve obligada a cubrir parcialmente durante los próximos años, agudiza la crisis presupuestal y pone en riesgo el sostenimiento de la Universidad como institución pública de calidad.

    4. La educación pública superior es un derecho y una necesidad que requiere de la financiación adecuada por parte del estado. Debe existir coherencia entre las expectativas y los planes de desarrollo de la educación pública y los recursos que se destinan a esta actividad.

    5. La comunidad universitaria debe hacer uso de su derecho constitucional a la protesta y debe manifestar su inconformidad frente a las decisiones políticas que no garantizan la continuidad de la educación pública superior en nuestro país. Estas manifestaciones deben realizarse de manera organizada, pacífica y creativa, como corresponde a un ente académico y deben tener como objetivo informar a las diferentes instancias de la sociedad.

    6. Los estudiantes y profesores del Departamento de Biología nos aunamos a los múltiples llamados de la comunidad académica y la sociedad colombiana que ven en la educación pública y el desarrollo de la ciencia, la tecnología y las artes, una herramienta para el crecimiento de nuestra Nación.

    ESTUDIANTES Y PROFESORES
    DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA
    UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
    SEDE BOGOTÁ

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