PEREIRA, EN EL PEOR DE LOS MUNDOS
Por Humberto Tobón y Tobón
Para el alcalde de Pereira, Israel Londoño, no es cierto que Pereira sea el líder nacional en desempleo y descalifica los datos del DANE. Esta es una posición profundamente desesperada de alguien que inició su gobierno en enero de 2008 con una tasa de desempleo en la ciudad del 13,4%, que en ese momento era la cuarta más alta del país.
Inconcebiblemente este Alcalde y su equipo de gobierno no le hicieron seguimiento a este tema, ni siquiera cuando dos meses después de asumir el cargo la desocupación se había trepado al 15,2%, la segunda más alta del país después de Ibagué.
La despreocupación en la Alcaldía de Pereira creció luego de conocerse que en noviembre de 2008 la tasa de desempleo había caído al 12,7%. Nadie volvió a hablar del tema. Todos se fueron tranquilos a comer natilla y buñuelos durante la temporada decembrina.
Cuando llegó marzo de 2009, Pereira se ubicó en el tercer lugar de desocupación con el 17,3% y tanto el alcalde Londoño Londoño como los voceros gremiales, se hicieron los de la vista gorda. Sólo vinieron a preocuparse cuando la ciudad asumió el liderato del desempleo nacional en el mes de mayo con el 19,7%.
Y fue Troya, cuando el índice alcanzó el 20,7% en junio de 2009. Y la desesperación cundió en julio y agosto una vez el dato llegó al 21,5% y 21.3%, respectivamente.
La tendencia del desempleo venía en alza durante casi dos años y el alcalde Pereira no se dio por enterado. Estaba más preocupado por las nimiedades de la politiquería, por posar en las fotografías con las reinas en las festividades de La Cosecha o por salvar del descenso al Deportivo Pereira.
Y ahora, cuando el mundo se le vino encima. Cuando los ciudadanos lo consideran un gobernante ineficiente. Cuando los resultados de su gestión son bastante pobres. Sólo ahora, viene a entregar unas declaraciones desaliñadas a los medios de comunicación nacionales, donde le pide al DANE que le entregue a él la base de datos de la encuesta, porque con ella sería capaz de identificar el problema, saber las causas y encontrar las soluciones ideales. En otras palabras, el mensaje que mandó es que no tiene la menor idea de lo que está pasando con el desempleo, y obviamente no sabe cómo atacarlo.
Así las cosas, los pereiranos están en el peor de los mundos.


