No es para sacar pecho señor Alcalde
CARLOS HUMBERTO ISAZA
Tomado de LA TARDE.COM
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el promedio universal de muertes violentas -entre las que se cuentan los homicidios, los suicidios y las víctimas accidentales-, es de aproximadamente 11 por cada 100 mil habitantes. Ese mismo indicador, para Latinoamérica es de 23. Pero el de Pereira es de 91. Más de cuatro veces el de Bogotá, que es de 19,3 y por encima de los de Cali (66), Cúcuta (45), Manizales (49), Armenia (40), Medellín (36,6), Ibagué (28), Villavicencio (28), Bucaramanga (25,7), Barranquilla (23,9).
No es como para ‘sacar pecho’, alcalde Londoño, que durante su administración, Pereira haya llegado al que puede ser el primer lugar de homicidios en el mundo. Tampoco es para hacerse el de la vista gorda, o para esconder la cabeza, como los avestruces, y seguir muy campante, como si aquí no sucediera nada, o feliz porque la noticia -publicada en El Tiempo, el pasado 13 de mayo- pasó de agache.
No Señor alcalde, el cuento ese de que los administradores se eligen para que garanticen -entre otros derechos- las vidas de los ciudadanos, pero que a la postre no hacen nada por preservarlas, no puede ser el que le permita estar en todo coctel, jarana o convite, ufanándose de la satisfacción del deber cumplido, mientras la ciudad padece un statu-quo en el que lo único que se incrementa es el índice de criminalidad en contra de los habitantes que usted tiene el deber de proteger.
¿Cuál sería el argumento que les dio a los empresarios que visitaron la ciudad el fin de semana, con la intención de conocer los atractivos que hacen de Pereira un polo de desarrollo seductor a la inversión foránea, cuando pretendieron encontrar la razón de ese tenebroso indicador? Créame, señor alcalde que nadie, que tenga un peso para invertir, lo va a hacer en esta ciudad mientras sepa que ella es la más violenta de Colombia o de América, o del Mundo, por más que les fabrique, a sus invitados, un discurso floripondio o les adorne las visitas con otros gusticos.
Por eso me parece motivo de burla el comunicado diario que sale de las secretarías de gobierno, anunciando cuanta pendejada hacen sus titulares: que estuvo en misa, que corrió un catre, que se bañó en la playa, etc., mientras que los indicadores de criminalidad desbordan cualquier parámetro de medición; mientras el atraco callejero está a la orden del día; mientras las calles son disputadas palmo a palmo por los distribuidores de drogas; mientras la pérdida de movilidad le restringe el paso al desarrollo, a la inversión, al turismo y al comercio; mientras la administración, o es incompetente o es cuestionada en cada uno de sus actos; mientras los profesionales engrosan las listas de los desempleados; mientras escasea la salud pública; mientras campea el desgreño, la corrupción y la apatía, etc.
Obras son amores. Póngase a trabajar juicioso, alcalde. Con temple y con autonomía. Reconozca los graves problemas que padece la ciudad durante su administración y reoriente el rumbo de su gobierno, en vez de obstinarse en predicar que todo va bien. Sacúdase el rótulo de ser el ‘segundo de abordo’. Hay mucho que hacer por la ciudad, y si no la hacen sus alcaldes, ¿de quiénes lo vamos a esperar?
chisaza@yahoo.com


