HACIA LA CONFLUENCIA: MAS VALE TARDE.

German Toro GERMAN TORO ZULUAGA

La cosa política tiene muchas aristas importantes en los pasados y próximos días que vale la pena mencionar y comentar.

Todos los jefes de las colectividades políticas, a excepción del PDA, tratan de sumar o buscan reagrupamientos; se contactan con sus copartidarios rebeldes o críticos para buscar acercamientos o acuerdos, incluso abren las puertas para que regresen los que fueron algún día y se marcharon a otro proyecto. Esto es lo que se ha visto especialmente en el uribismo y en el partido liberal. Hay que flexibilizarse y sumar para poder avanzar en los propósitos políticos y electorales, que no marchan por distinto camino.

En el PDA se impuso otra lógica. Ni el jefe, ni sus allegados buscan reagrupamientos. No interesa tender puentes y menos acuerdos con los rebeldes o los críticos. Cerrar filas es más importante que flexibilizar y sumar. Pareciera haberse adoptado la fórmula de que el partido se fortalece depurándolo, como en los tiempos del stalinismo. Por ello, la resolución de convocatoria a una consulta interna para escoger candidato presidencial es excluyente para los rebeldes y retrocede en la eventual política de alianzas. Resulta ser más una decisión para que no haya consulta, proclamar al presidente-candidato y desechar lo que electoral y políticamente representan Lucho y Petro, indiscutidos patrimonios de la izquierda democrática en Colombia.

Por fuera de los rediles suceden hechos importantes que cuentan y mucho en la coyuntura. Cada día más uribistas desertan de la segunda reelección y advierten los horrores institucionales que esta trae de la mano. Desde el empresariado, la política, la sociedad civil y las artes, se muestran dispuestos a la defensa de la institucionalidad democrática. Ocho años en la presidencia es suficiente, más es un peligro, un riesgo para la democracia, advierten. “Un presidente que tenga un discurso conciliador y que genere esperanza y paz, es mucho más agradable que otro que siga con esta cultura guerrerista”, le dijo Juanes a SEMANA. Como puede pasar inadvertido esto para la izquierda democrática?

En el Congreso de la República, le resulta una enorme piedra en el zapato a la iniciativa tramposa de referendo reeleccionista. El presidente de la Cámara ha notificado públicamente que defenderá el texto que firmaron los ciudadanos y que no facilitará una conciliación con lo que apruebe el Senado, que implique la institucionalización de la reelección indefinida. La iniciativa reeleccionista acumula trampas, ilegalidades e inconstitucionalidades que debe revisar la Corte; además de obstáculos desde la decencia, como el del presidente de la Cámara, que no es precisamente un vocero de la oposición.

La idea de una amplia coalición democrática como respuesta a la crisis nacional se va abriendo paso, y firme. No se empantana en la idea polarizante del antiuribismo, sino que se construye en la fórmula creativa del pos-uribismo y mirando más allá del simple antireeleccionismo. El centro político, el movimiento indígena, la izquierda democrática, las experiencias de gobiernos locales independientes y alternativos, empresarios y sectores políticos que defienden la institucionalidad democrática, van coincidiendo en un discurso y en una voluntad que propone estabilidad democrática; seguridad sin crímenes de Estado, ni Montessinos criollo; transparencia y lucha contra la corrupción; una vigorosa agenda social; y otra apuesta para las relaciones internacionales. Un discurso y una voluntad que bien pueden encontrar una ruta común.

En esta dirección han opinado desde distinto espacio Sergio Fajardo, Lucho Garzón, Antanas Mockus y Gustavo Petro, entre otros. Ojalá se propicien escenarios para que estas coincidencias puedan alcanzar mayores alcances en la acción unificada. Esa voluntad de confluencia también se intuye en algunas apreciaciones del Expresidente Cesar Gaviria y entre empresarios y políticos que acompañaron al presidente Uribe, pero que temen las graves consecuencias que para la democracia, trae una segunda reelección.

La carta abierta de Carlos Gaviria, presidente del PDA, al expresidente Cesar Gaviria, jefe único del liberalismo, invitándolo a trabajar unidos por los propósitos comunes, merece ser saludada. Con ese gesto, levanta la descalificación que pesaba sobre quienes se han atrevido a mantener conversaciones constructivas con el Expresidente y abre la puerta para que se pueda llegar a la coalición democrática que se ha venido alentando. Todavía hay tiempo para revertir el sectarismo aislacionista. Ahora falta que el maestro Gaviria tenga la misma voluntad de conversar y concertar con sus copartidarios rebeldes.

Germán Toro Zuluaga

Constituyente de 1991

Mayo 15 de 2009

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