Good-bye Plan Colombia
Por: Daniel García-Peña
Tomado de EL ESPECTADOR.COM
ACABAR EL PLAN COLOMBIA, PROPUso el vice presidente hace diez días. Ahora afirma la embajadora en Washington que hay que “nacionalizarlo”, que resulta ser lo mismo, pero más diplomático, ya que el Plan Colombia ha sido durante una década nada más que la forma para que la dirigencia colombiana logre que USA ayude a costear la guerra.
No siempre fue así. Cuando el candidato Pastrana habló de un “Plan Marshall” se refería a la reconstrucción posconflicto. La primera versión del Plan Colombia se centró en el desarrollo alternativo, sin ayuda militar ni fumigación. USA jugaría un papel a favor de la paz, las Farc colaborarían en la erradicación de la coca y el Departamento de Estado se reunió con Raúl Reyes en Costa Rica.
Pero eso no duró mucho. Sobrevinieron “la silla vacía” en el Caguán, Pastrana encerrado por los militares en Tolemaida, el asesinato de indigenistas gringos en Arauca por las Farc y encuestas que le indicaban a Clinton que la guerra contra las drogas daba más votos que la paz en Colombia.
La versión final del Plan Colombia, primero en inglés que en español, ya era otra cosa: un plan contrainsurgente disfrazado de lucha antidrogas. Tras el 11 de septiembre, el rompimiento de los diálogos y la llegada de Uribe, se enmarcó en la “guerra global contra el terrorismo” —que en colombiano se traduce en “guerra contra las Farc”—. Todos los esfuerzos se concentraron en el Putumayo, dejando el norte del país despejado para que los paramilitares, los principales exportadores de cocaína a USA, desarrollaran su Pacto de Ralito.
Lo que se vendió como un plan multilateral para lograr la paz terminó en una política unilateral para profundizar la guerra. El aporte del resto de la comunidad internacional nunca llegó, mientras la “asistencia” de USA a Colombia en diez años fue de US$6.704 millones, 79% para lo militar y 21% para lo social. Fuimos durante años el tercer receptor de ayuda militar gringa en el mundo, hasta que Irak y Afganistán nos quitaron el puesto. El costo mayor corrió, como siempre, por cuenta del pueblo colombiano.
El Plan Colombia no logró hacer la paz, ni erradicar al narcotráfico. Sirvió para golpear a las Farc, pero no para derrotarlas. Fue funcional a la consolidación del paramilitarismo y, por tanto, prolongó la guerra. También profundizó la dependencia de Colombia a USA y nos aisló de América Latina y del mundo.
El Plan Colombia tiene sus días contados. Desde hace dos años, los montos anuales se han venido reduciendo y el porcentaje del componente militar se ha disminuido en relación con lo social. Es difícil ver cómo un hijo del matrimonio Pastrana-Clinton, criado por el binomio Uribe-Bush, puede sobrevivir en la era Obama, en medio de la crisis del capitalismo mundial.
La ayuda gringa ha sido clave para mantener el alto nivel de gasto militar. En la medida en que se evapore el Plan Colombia, se va esfumando la sostenibilidad de la guerra de Uribe.
Hoy, USA tiene la posibilidad de dejar de ser un factor de continuación de la guerra para convertirse en un agente de su solución política. Un primer paso sería reconocer la existencia del conflicto.
danielgarciapena@hotmail.com



20 April, 2009 — Néstor Núñez — Escribió
Deseo de todo corazón que con Obama, y la defunción del plan Colombia, la situación en Colombia comience a mejorar. Animo
24 September, 2009 — andres — Escribió
ojala se termine pronto. Temo que la deuda con USA siga creciendo. Ellos pa cobrar son muy buenos. Ahora me imcomoda lo de las bases militares. Maluca la cosa, aparte de deberles ya les abrimos camita en la casa. Que horrible.