Ecos del primer congreso de Polo Joven.

SEBASTIAN MIRA ALZATE

Delegado al Primer Congreso Nacional de Jóvenes del Polo Democrático Alternativo por la lista 67 Antioquía.

Reflexiones sobre el Primer Congreso Nacional de Jóvenes del PDA

Hacer una evaluación mesurada de lo que fue el Primer Congreso de Jóvenes del Polo, a sabiendas que fuimos testigos de primera línea de este evento, es muy difícil, por eso optamos por realizar un análisis desde nuestro punto de vista e invitar a los lectores para que consulten otras fuentes.

Desde el principio nos dimos cuenta de la dinámica que tendría el encuentro: los sectores radicales del partido queriendo llevarse todo el protagonismo, cuestión que se pudo evidenciar con los documentos que nos presentaron dentro del material oficial para el congreso: en conjunto con el material general, aparecieron los puntos de vista de la JUCO (en cartilla diseñada y sacada por litografía), el MOIR y los jóvenes del Senador Robledo presentaron sus ponencias sobre todos los temas de discusión, en suma, había unas cuantas más pero no alcanzaban ni en número ni en extensión a las presentadas por estas organizaciones. Eso no está mal. Lo que está mal es la deficiente información que nos llegó a las regiones, por ejemplo nosotros nunca supimos que podían enviarse las ponencias para que fueran impresas y transmitidas al resto de los compañeros del congreso. Por otro lado esto lo que nos demuestra es la bien estructurada organización y preparación que tienen algunos “partidos dentro del partido”, a diferencia de otros sectores que le apostábamos a la construcción del Polo Joven entre todos, sin necesidad de tener por anticipado todos los artículos redactados de lo que sería la estructura organizativa del Polo Joven, que en la mayoría de los casos no era otra cosa que una copia de los estatutos del Polo con algunos cambios de estilo.

Por su parte la inauguración del evento cargada de emotividad y apasionamiento no estuvo alejada de los intentos protagónicos y propagandísticos por parte de algunos de los líderes que hicieron uso de la palabra, además pudo considerarse como el acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Carlos Gaviria Díaz, a quien gran parte del auditorio lo aclamaba como presidente, incluso hasta la mayoría de los parlamentarios intervinientes, violando los acuerdos previos que sobre el tema se habían logrado. Aparte de esto se pudo evidenciar que el relevo generacional en la política que impulsamos los y las jóvenes está muy lejos, o por lo menos muy lejos del Polo, pues en la mesa principal del lanzamiento del congreso de jóvenes, el menos viejo tendría unos 38 años. Por otro lado no sé hasta que punto era sincero el grito desbordado de “unidad” que coreaba un amplio sector del auditorio, el cual contrastaba con los abucheos y las réplicas inconsultas ante la intervención del Senador Gustavo Petro. Sin embargo, destacamos de esta convulsionada instalación dos cosas: primero, la gallardía con la que el Senador Petro, enseñado a domar fieras en el Congreso de la república, enfrentó a un público en su mayoría adverso, pues él con su tono pausado, su conocimiento de la historia política del país, sus claras ideas y su convicción personal pudo exponer sus propuestas que ante la coyuntura y el escenario otros no habrían expuesto y se habrían limitado a dar un saludo a la bandera y a caldear los ánimos invitando a gritar en conjunto los ya reconocidos entre la izquierda “Viva…” y “Abajo…”; en segundo lugar aplaudimos la serena intervención del presidente del partido quien con su claridad mental y tono de maestro nos dictó una clase magistral de ética política, invitándonos a no seguir el ejemplo negativo de los que a través de la historia han hecho la política. Aunque tampoco dejó de lado la posibilidad de su candidatura presidencial, al traer a colación la máxima platónica de que el gobernante debe ser el mejor ciudadano de la Polis.

En lo que respecta al desarrollo grueso del congreso, la parte temática, que se trabajó por comisiones -al mejor estilo legislativo-que luego pasarían a una plenaria para que se tomaran determinaciones, no se alejó mucho del normal debate que se presenta entre las izquierdas caracterizado por los diversos puntos de vista, de estilo y de énfasis, de los que a lo último sale un precario consenso que recoge de alguna manera la opinión generalizada. Esto ocurrió en todas las comisiones a excepción de la de “conflicto armado y derechos humanos” en la que se evidenció la gran diferencia que se mantiene al interior de un partido como el Polo Democrático Alternativo y que en últimas fue el punto de quiebre para que un nutrido grupo de compañeros abandonara el congreso y dejara en evidencia la débil unidad que sostiene un sueño histórico como lo es el sueño del Polo Democrático Alternativo. Y es que aspectos de disenso frente “al No Explícito Rechazo a la combinación de las formas de lucha, al No Rechazo contundente a los actores armados que se encuentran en el conflicto, a la No Censura de todo tipo de violencia y el No Rechazo Contundente al secuestro”1 nos ponen a pensar de manera seria en el verdadero carácter civilista y no violento de algunos y algunas militantes del partido. Otro aspecto que no se puede dejar de lado y que de igual manera motivó a algunos compañeros del Sector Democrático a dimitir del congreso, que pudo haber sido un comentario de pasillo pero que no tiene presentación en un partido del que se dice es democrático, fue la expresión “a estos muchachos lo que hay que hacer es fusilarlos” escuchada al finalizar la sesión de la comisión en cuestión y sobre la cual no se ha ahondado lo sufieciente. Compañeros y compañeras, esto no se dice ni en broma.

Ya tocamos el tema del retiro de algunos compañeros del Sector Democrático, pero es preciso hacer una aclaración: fueron muchos los que decidieron hacerse a un lado del congreso, pero no todos le apostamos a tomar esa decisión y quisimos esperar la finalización del evento y sus respectivas conclusiones para tomar nuestras propias determinaciones. Cabe decir que respetamos la opción asumida por algunos de los y las integrantes del Sector Democrático.

En el tema organizativo, ganó la idea impulsada por los sectores mayoritarios, de una coordinación nacional integrada por 75 personas, con inclusión de las minorías étnicas y sexuales y que funcionará por comisiones de trabajo. Perdió el MOIR en su intento por imponernos presidente y secretario general y ganamos las regiones y los sectores minoritarios con la bandera de la autonomía organizativa en las regiones. La elección de la coordinación nacional fue de trámite y previsible en la que los sectores minoritarios pudimos hacer algunas coaliciones para llevar un decoroso número de delegados y delegadas y poder asumir la vocería de los que no estarán.

Perdió la unidad del Polo, con la resolución que recomienda al partido hacer todos los esfuerzos por tener un candidato propio para las próximas elecciones presidenciales, resolución que junto a otros compañeros y compañeras votamos de manera negativa. Esto afecta la unidad en cuanto el congreso de juventudes no era el escenario legítimo para hacer este tipo de llamados y porque además refuerza la tesis de que las propuestas de otros sectores no cuentan con garantías para adelantar el debate que debe darse.

Cada quien sacará sus propias conclusiones en lo que se refiere a la declaración final, que después de intensos debates pudo enmarcarse en el ideario y mito fundacional del partido. El debate quedará abierto para que todos y todas asuman sus posiciones.

Moraleja: Queda desvirtuada la tesis de la bipolaridad dentro del Polo, ya que pudimos apreciar con claridad la presencia de varios sectores o tendencias que no le juegan a la idea de dos bloques hegemónicos y contrapuestos y que por el contrario le apuestan a la independencia y al impulso serio de las regiones como factor que permitirá la consolidación del Polo como un partido que quiere ser gobierno y factor real de poder.

1 Comentario »

  1. 18 February, 2009 — Augusto — Escribió

    Exelente compañero, aprecio el esfuerzo. Sin embargo hay que hacer claridad en que los motivos del sector liderado por Petro, Lucho y el PTC, van màs allá de una pataleta, tiene que ver con el debate historico de la izquierda colombiana, que es la conveniencia o inconveniencia del sostenimiento de la tactica política de la lucha armada. La cual no es una tesis concebida desde el marxismo, sino una continuidad del eterno conflicto armado que vive el país desde el momento mismo de su independencia. Ahora, si las bases del Polo no comprenden eso, y no estan dispuestos a dividir el partido, por todas las ilusiones se han generado, eso ya es otro problema. … Buena noche…

Por favor dejenos sus comentarios