SALUDO DE PETRO AL ENCUENTRO INTERNACIONAL DE IZQUIERDA DEMOCRATICA Y SOCIAL
Bogotá, Enero 22 de 2009
Compañeras y Compañeros Izquierda Democrática y Social en Europa,
Compañeras y Compañeros del Partido Socialista de Cataluña,
Demás asistentes:
Sólo la urgencia de allanar vías y fórmulas de acuerdo para conformar una amplia y representativa coalición de diversas fuerzas políticas que derroten el proyecto uribista en las elecciones de 2010, me impidió responder en persona su amable invitación.
Como nunca antes en su historia, la democracia colombiana está realmente en peligro. Más allá del evidente deterioro en las condiciones de vida de la mayoría de nuestros compatriotas, sumidos en el desplazamiento, la miseria y el olvido, la intención del proyecto uribista de extender su gobierno más allá del 2010 se ha convertido en la principal preocupación de los demócratas colombianos.
De hacerse realidad en el 2010, el triunfo del uribismo significaría no sólo la agudización de las condiciones de vida de millones de colombianos sino la postergación y sepultura definitiva de una democracia moderna en Colombia, con la que seguimos soñando y en la que creyeron miles y miles de valiosos colombianos sacrificados en el altar de la violencia. Más guerra, concentración de la tierra y la riqueza, menos diversidad, más unanimismo, menos deliberación, el alejamiento de la paz, la cárcel o el duro exilio, entre otros, nos esperan en caso de errar el rumbo.
Por tanto, el uribismo no solo es denunciable sino que debe ser derrotado en el 2010. En otras condiciones adversas para nosotros, lo derrotamos en su primera propuesta de referendo y también, contra todo designio, en las últimas elecciones locales en la cual logramos sostener la Alcaldía de Bogotá, la principal del país.
Uribe es derrotable sí y sólo sí, la oposición democrática, y allí incluyo a mi Partido el Polo Democrático, a la mayoría del Partido Liberal, un sector del Conservatismo, uribistas urbanos y exuribistas arrepentidos, Fajardo, Antanas, indígenas y hasta damnificados de las pirámides, vamos con candidato único a las elecciones. Si el sector democrático va a elecciones con más de un candidato, el uribismo se mete por el callejón del medio y nos derrota. De eso no me queda la menor duda. Si Uribe gana nuevamente en el 2010, podemos despedirnos desde ya de los gobiernos locales y regionales en el 2011. Una victoria de Uribe es una derrota del campo democrático y popular por otra década, por lo menos.
Con sinceridad, tengo la firme convicción que la izquierda democrática debe participar desde su comienzo, es decir, desde el mismo 2009, en la confección y consolidación de tal propuesta política, que propicie un gobierno de coalición, el que a su vez sería un gobierno de transición que allane la llegada de un gobierno de izquierda democrática al poder en el 2014.
Estoy diciendo que si hacemos parte de la coalición y ganamos las elecciones en el 2010, entraríamos a cogobernar con otros sectores políticos y a desarrollar un programa de gobierno que elaboraríamos previamente a la definición del candidato de la coalición. Desde mi punto de vista, si logramos abordar seriamente el tema la propiedad y el uso de la tierra en el país, tema que, considero, debe hacer parte de la agenda de ese gobierno de coalición, democratizaremos la política local y regional, enfrentaremos las mafias, generaremos empleos y alimentos para los mas pobres, tendremos un colchón para afrontar la dura coyuntura económica que se nos avecina, producto de, hay que recordarlo, el errático manejo de la economía por parte de Uribe y, cómo no, daríamos un paso importante en la idea de sacar a Colombia de la guerra, ligada íntimamente al tema de la tierra.
La política es ante todo, la lucha por el acceso y el ejercicio del poder. Lamentablemente, aun quedan sectores dentro del Polo que le apuestan a la oposición per se o, indirectamente, a una nueva victoria de Uribe porque creen, ingenuamente, que ello significaría agudizar las contradicciones y la polarización dentro de la sociedad colombiana, paso previo a la insurrección que los llevaría al poder. Afortunadamente, la era del heroísmo y las insurrecciones en Colombia ha sido superada.
Otros creen que al adelantar algún tipo de acuerdos con otros distintos a nosotros, se desdibujaría la propuesta de la izquierda democrática. Perversamente y con sevicia, me acusan de entregarle el Polo al uribismo. A esos sectores quisiera recordarles que el estado español de hoy surge de un Acuerdo entre fuerzas políticas diferentes posterior a la muerte de la dictadura.
Nos queda abordar la realidad con mucha inteligencia y tino: el II Congreso del Polo en febrero deberá adoptar nuevos esquemas de organización interna que faciliten la flexibilidad que toda organización política requiere y darnos las luces necesarias para afrontar este duro año y medio que nos espera en el afán de abrirnos, por fin, un espacio en la Colombia con Paz y Democracia que todos nosotros anhelamos.
Les deseo éxitos y estaré muy atento a las conclusiones de este Encuentro
Fraternalmente
GUSTAVO PETRO
Senador del Polo Democrático


