Gina Parodi y Uribe
MARIO ACEVEDO MARIN
Gina Parodi le pasó todo lo contrario que a Elsa Gladys la de Pereira. Idealizó a Uribe y lo vio como se imagina que debe ser un político a carta cabal, es el enamoramiento propio de las adolescentes. Se enamoran del amor y su ideal de amor se lo colocan al primer tipo que les hable bonito. Luego del embobamiento y cuando su libido es satisfecha, empiezan a ver al hombre, no con las vísceras sin unas con la cabeza otras con el corazón y las de más allá con ambas cosas. Gina, después de que es seducida, calmada en sus ansias amoratorias, calmadas sus urgencias (aclaro que es una analogía con la política), empieza a ver a su hombre tal y como ha sido, como le ocurre a las mujeres enamoradas que cuando descubren que sus hombres amados cuando menos son como los demás mortales, pero que en todo caso no era como lo soñaba o se lo había imaginado. Las palabras melosas se cambian por las de conveniencia a cualquier precio incluso con la honorabilidad de su amada.
Es lamentable si que le quede la reminiscencia de su ídolo y por esa razón le parece que sin él no es posible la política. El problema no es ser antiuribista, es simplemente buscar una opcíón política que garantice una mejor vida para los colombianos y colombianas.
Gina es un ejemplo de los que hay poco en la política de ese lado, tiene dignidad, se retira a tiempo, lo que no parece ser un cálculo político mezquino, aunque si es político, pues queda con las manos llenas de posibilidades y no se entierra con una opción tan nefsta como es la de seguir la política de Uribe y sus secuaces. Ahora dígame de Elsa Gladys, !qué belleza¡ Un saltinbanquis de la política que es lo que caracteriza a los políticos de esta región del país (Pereira): Riverita, María Isbel Mejía, y tantos otros de la parafernalia de la política regional, porque lo otros son corruptos y de los que no hay de que hacer un caldo. Lástima que nosotros los alternativos nos quedemos sin poder salirle al paso a semejante personajes porque damos la percepción ante la gente de tener un parecido de lejos a ellos.
Mario Acevedo Marín


