Hacia dónde va la Minga indígena y popular

SIEC, Actualidad Etnica

¿Hacia dónde va la Minga?

Por estos días se preparan los pasos que la Minga sigue caminando. “No se prepara la palabra, porque ya ha sido nombrada” y los participantes tienen el desafío de mantener la ilusión, el entusiasmo y sobre todo una perspectiva clara del movimiento.

Dicha perspectiva viene siendo construida, y desde la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca se ha planteado que:

“-Le vamos a hacer Minga a resistir y transformar el modelo económico empezando porque no se apruebe el TLC ni lo demás que se le parezca para entregar el país y la vida a la codicia de algunos pocos.

-Le hacemos Minga a exigir que se judicialice un Estado y un Gobierno y un Régimen del Terror. Que se investigue y se exponga a quienes toman las decisiones, arman, entrenan, ejecutan el terror. Que, sobretodo, quede bien claro quienes hacen estos planes de muerte, quienes se benefician, quienes ordenan y quienes ejecutan. Eso tiene que haber sucedido ya, pero vamos a hacerle Minga hasta cuando la verificación, el juicio y las condenas sean un hecho. Pero tambien, necesitamos lograr en Minga en Colombia y fuera, que vengan a protegernos del mayor peligro que nos amenaza: el régimen y su Gobierno. No lograr esta protección es permitir que se hagan realidad las amenazas, las fosas comunes, las desapariciones, las judicializaciones, los montajes, los falsos positivos. No queremos seguir llorando en silencio mientras aplauden a los verdugos y los protegen.

-Vamos a hacer Minga hasta presentar proyectos de Ley que reemplacen el Estatuto Rural, el Código Minero, los Planes de Aguas y las demás leyes que se han aprobado por el para-congreso para beneficio de los mismos codiciosos que imponen el modelo, el TLC, el terror y la propaganda. La Minga buscará por todas las vías derogar las leyes del despojo.” (Solos no podemos: o hacemos Minga o no cambia Nada)

Según la ACIN, “todo esto no lo puede hacer un solo sector, ni unos lideres indígenas, ni los corteros esclavizados negociando sus condiciones mínimas de vida, ni las mujeres negándose a parir y criar para la guerra”.

En lo que parece ser un tirón de orejas a los otros sectores, señaló que “si hay una sola persona o un sólo sector que se sienta capaz de asumir toda esta tarea, no ha entendido la Minga, no reconoce la agenda, ni sus propias capacidades y limitaciones.” Por tanto, movimiento indígena se niega a asumir esta responsabilidad de cargar con el peso de toda la lucha, y rechazó “a quienes pretenden liderar desde un sector y controlar la Minga”.

Llamó, “desde la capacidad, el dolor y la experiencia”, desde la necesidad y la sabiduría, “a coordinarnos para que la Minga sea el camino y los pueblos el medio para realizarla. Esto requiere equipos, coordinación, personas, planes, acciones y hechos”, para convertir cada punto en estrategia y en camino.

“En esta etapa, hay que pasar, con la ayuda de la disciplina y la experiencia de nuestra resistencia, a la fase de planeación que permita convocar y recoger en la movilización la fuerza y el sentido que se requieren para que la Minga cumpla. Son pasos. Son etapas concretas. Gente que organice, proponga, prepare para que camine la palabra y no una montonera de gente. Vamos a encontrarnos para que la Minga cumpla. Eso, hay que organizarlo”.

Feliciano Valencia, Consejero mayor de la ACIN, le dijo a Actualidad Etnica que “lo claro para nosotros es que la Minga continúa. Damos el debate en el marco de la Minga, esto no es con grupo, no es con personas, no es con autoridades solamente.

La Minga es de carácter nacional, de carácter indefinido, y esperamos pues acumular mucho músculo social de organizaciones para hacer un debate más amplio, más contundente y de mejor alcance.

Esto es a lo que estamos apostando, esperamos que este año podamos terminar con una movilización muy grande en todo el país.

No renunciamos a esta posibilidad, no renunciamos a las acciones de resistencia que tengamos que seguir haciendo y vamos a seguir diciéndole al país y al mundo que aquí no hay terroristas, no hay infiltración, y no quedamos satisfechos definitivamente con las repuestas del señor presidente”.

¿Cuál es la perspectiva entonces?

“Bueno, seguir enarbolando nuestra bandera de resistencia con otros pueblos con otros procesos, vamos sacar una delegación para que se vaya una gira internacional, para que vaya visibilizándose, con iniciativa, a seguir explicando al mundo porqué nos estamos movilizando y cuál es la realidad que las organizaciones sociales, populares, trabajadores, en fin, que la sociedad colombiana mayoritariamente marginada, golpeada, utilizada y excluida estamos buscando.

En ese marco, seguimos en la visibilización al nivel internacional. De allí seguirá un procedimiento de tipo jurídico para llevarlos a los estrados. Vamos a fortalecer este trabajo con la Comisión Internacional que estuvo en Cali, que reiteró este acompañamiento para hacer allá una agenda latinoamericana.

En diálogo con el Periódico Diagonal, difundido por el Tejido de Comunicaciones de la ACIN, Feliciano planteó que “esto ‘pinta’ bien siempre y cuando la gente tenga el control y este proceso no se politice convirtiéndose en un tema electoral. Y nos estamos cuidando que este proceso no se convierta únicamente en un proyecto electoral.

Se trata de que esto se vuelva un proyecto político de país, que es muy diferente. Que se vinculen los partidos políticos progresistas, pero que respeten la agenda, al colectivo, que no vengan de patrones.

La Minga [trabajo colectivo] de los Pueblos, con un modelo incluyente y comprometido, ha conseguido movilizar a miles de indígenas y ha logrado el apoyo de organizaciones sindicales, de mujeres y estudiantiles contra el Gobierno de Uribe”.

“¿Cómo surge la idea de la Minga de los Pueblos y en qué consiste?

La implementación de leyes nocivas para los pueblos y la política de Seguridad Democrática de este Gobierno, apoyada por el Plan Colombia, así como la firma de los tratados de libre comercio, nos coloca en riesgo inminente.

Todo ello no es más que dar continuidad a los procesos de colonización e invasión de nuestros territorios. El conflicto armado obedece a esas pretensiones: volver a los territorios escenario de guerra para desplazar a la población y poder instalarse las multinacionales, los monocultivos, etc.

Ante esa situación, esta Minga busca salir a buscar otros procesos y unificar una sola agenda diversa, multiétnica, abierta, donde todos quepamos. Algo que el movimiento indígena nunca ha hecho en Colombia. La Minga busca juntar a ese sector históricamente excluido del país y empezar a construir un proyecto diferente en Colombia.

¿Qué modelo plantean?

Debe ser un modelo incluyente, abierto, comprometido. Proponemos el modelo comunitario, que puede venir a ser la confluencia de varias tendencias.

En Colombia se habla del centro-izquierda y del centro-derecha. Nosotros no tenemos esa lógica. Nuestro proceso es colectivo, las decisiones se toman en colectivo y nosotros, las autoridades, debemos hacer lo que la gente dice bajo la tesis de “mandar obedeciendo”.

Es difícil, porque la cultura política de Colombia ha sido la de que unos mandan y el pueblo obedece. Romper esa lógica es todo un reto, pero estamos haciéndolo.

En Colombia hay un proyecto de muerte, apoyado por EE UU, que está masacrando el proyecto de vida de los pueblos.

Este Gobierno, por ejemplo a través de programas como Familias en Acción, combina lo social con lo militar y mete en el conflicto armado a la población para fortalecer su Seguridad Democrática. Es aberrante lo que nosotros vemos en el país.

¿Qué sectores han respondido a esta nueva estrategia del movimiento indígena colombiano?

La Minga buscaba movilizar gente y lo ha logrado. Los sindicatos se unieron, la nacional judicial se unió, la Central Unitaria de los Trabajadores se unió, los camioneros, los corteros de caña, el movimiento nacional y regional de mujeres, algunos sectores estudiantiles…

Esto ‘pinta’ bien siempre y cuando la gente tenga el control y este proceso no se politice convirtiéndose en un tema electoral. Y nos estamos cuidando que este proceso no se convierta únicamente en un proyecto electoral.

Se trata de que esto se vuelva un proyecto político de país, que es muy diferente. Que se vinculen los partidos políticos progresistas, pero que respeten la agenda, al colectivo, que no vengan de patrones”.

Comentarios »

Sea el primero en comentar este artículo

Por favor dejenos sus comentarios