“La izquierda debe abrirse a las multitudes”
Dice el senador Gustavo Petro
Tomado de LATARDE.COM
¿Qué opina de la afirmación de que la dirección del Polo está ‘capturada’ por el Moir?
Pienso que no se puede poner en términos de organizaciones políticas al interior del Polo, que entre otras no deberían existir porque el Polo es un partido único que permite tendencias pero no opciones, no es un frente de partidos. Estamos en una transición… en esa transición hay problemas y hay virtudes, soy un convencido de que la diversidad de las izquierdas y los centros políticos es una fortaleza… un partido que pregone la libertad tiene que aceptar la pluralidad y ésta implica que no hay una izquierda sino varias, no un centro político sino varios, la sociedad es un arco iris.
Para una parte de la izquierda que es el reflejo de la derecha aún se mantiene la tesis de homogenizar el pensamiento, al ser humano, pienso que eso es una rémora del pasado y la izquierda del siglo XXI como será la democracia del siglo XXI es la multicolor.
¿Cree que eso es lógico y deseable que existan esos matices?
Indudablemente, si Uribe tuviera matices estaría gobernando muchísimo mejor y no hubiera llevado a la sociedad colombiana a la crisis ética, económica y social que hoy padece
En ese contexto ud. no comparte la idea de que hay un miedo al ejercicio del poder en la izquierda…
Sí claro, la izquierda sufre de carencia de poder… otras generaciones, entre ellas la mía, siempre tuvo en cuenta la necesidad como objetivo político de llegar al poder, de ser gobierno incluso de manera inmediata. Una izquierda eficaz es una izquierda que está pensando en ser gobierno a través de métodos democráticos, es decir, a través de consensos. En esta era de las multitudes algo interesante es que es imprescindible para ejercer gobiernos la búsqueda de consensos hasta donde sea posible, la búsqueda de mayorías, en América Latina se nota permanentemente, hay una necesidad de tener consensos sociales y es positivo porque coloca una dinámica propiamente democrática.
¿Entonces qué es lo que está ‘llorando’ esa otra izquierda?
En Colombia hay una nostalgia del pasado… esta crisis va a ser una oportunidad de redescubrimiento de una democracia esta vez a escala global como la opción óptima de la humanidad para controlarse a sí misma y lograr una sostenibilidad del Planeta Tierra. Así que el camino hacia adelante será profundamente democrático.
Se puede hablar de que hubo una dictadura de los capitales que fue lo que llevó a esta crisis económica…
Va a ser una crisis profunda… es el derrumbe de una verdadera arquitectura ideológica que primó en las sociedades desde hace tres décadas y que se venía construyendo desde principios del siglo XX, que es el totalitarismo del mercado. Lo que va a surgir de esta crisis, aunque es impredecible, puede tener un contenido altamente democrático, es una articulación de poderes públicos a escala planetaria y que puede sacar de las tres crisis: económica que va a destruir millones de empleos, la crisis alimentaria y la crisis ambiental, y de alguna manera la humanidad misma es la que reacciona… hoy pasamos a una nueva fase, ¿la izquierda colombiana está lista para asumir ese nuevo papel?, yo creo que sí, lo que no veo es la derecha lista.
¿En ese contexto, qué ideas va a defender la izquierda que ud. representa?
Si ganamos las elecciones del 26 de octubre, porque de eso va a depender, lo que va a definir el Polo es estratégico, su razón de ser y obviamente hay maneras diferentes de ver las cosas, una la de Robledo y la otra es la mía.
¿Y cuál es la suya?
Creo que hay dos concepciones de izquierda una que piensa en términos del siglo XX, homogénea, renuente al entendimiento con los otros… en mi opinión la hace incapaz de ser gobierno y la hace proclive a la violencia… yo defiendo la tesis de que la izquierda debe abrirse a las multitudes, a las diferencias, al entendimiento con los otros incluido el uribismo, me critican eso, pero yo no veo la posibilidad de sacar a Colombia de la guerra sin un gran entendimiento nacional con especificaciones regionales muy concretas, profundamente pacifista y creo que un partido así se prepara con mucha eficacia para sacar a la sociedad de sus crisis…
Uno podría creer que la misma izquierda radical sigue alimentando el uribismo…
La izquierda tradicional colombiana es conservadora, ese conservatismo permite la inercia, el stato quo, si se examina las Farc es un movimiento profundamente conservador, un despotismo campesino, un reflejo del poder… y hoy esas farc son producto del mundo que critican, son un hijo natural de ese poder pero además lo refrendan, lo mantienen. Uribe no sería Uribe sin las farc, se necesitan mutuamente, si Uribe se quiere reelegir necesita a las Farc y si las Farc dejan de existir el uribismo se acaba y en esa medida eso es acertado.
Llama la atención su propuesta de consenso porque el ex senador Rodrigo Rivera habla de lo mismo, ¿cómo ve los consensos ahora?
Rivera es uno de los líderes de la nueva generación que puede llegar a un entendimiento, incluso la crítica que le hacen los liberales por defender la seguridad democrática me parece desacertada, yo he recibido la misma crítica en el Polo porque defiendo la seguridad democrática pero entendida tal cual el concepto, la seguridad de todos y todas.
Defender el Estado de Derecho…
Sí… la izquierda necesita levantar una política hacia las fuerzas armadas que pasa por reconocerlas, pero también por su reestructuración… la izquierda tiene que ser una alternativa para sacar a Colombia de la guerra..
¿Y cómo sería?
Estamos convencidos que la violencia se puede extinguir a partir de un consenso nacional que provoque acuerdos sobre lo fundamental, que son las reformas democráticas mínimas pero imprescindibles, como la tierra y el estado.
Alrededor del estado se ha hablado mucho, lo que hay que lograr es quitárselo a las mafias y dárselo a los ciudadanos, pero en el tema de la tierra es practicamente la construcción de un nuevo modelo de desarrollo económico sobre otros rieles mucho más sólidos… Y entonces se abre la oportunidad de rediscutir el modelo que Colombia necesita de cara a la prosperidad, a la paz y en esto la tierra tiene un papel fundamental.


