El torcido

Carlos Andrés Echeverri Restrepo
Tomado de LA TARDE.COM
Las últimas facturas de servicios públicos domiciliarios vinieron acompañadas con una carta que enviara el segundo al mando en la alcaldía de Pereira, Israel Londoño (recordemos que los primeros son los sencillos y modestos Carlos Enrique Soto y César Castillo). En esta misiva, el señor Londoño trataba de justificar la privatización del 49% de la Empresa de Energía, argumentando que el municipio no iba a perder el control de su administración, al mismo tiempo solicitaba el respaldo ciudadano a la iniciativa sugerida desde el año anterior por Juan Manuel Arango Vélez, hombre de ingrata recordación para la ciudad.
Sin embargo, cuando muchos daban por concluido el asunto de la privatización de la Empresa de Energía, nos encontramos con una información que revive el debate sobre la conveniencia del negociado y pone en tela de juicio la transparencia que supuestamente ofreció el municipio en el proceso de capitalización que terminó ganando Enertolima.
En la página de internet de la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter) aparece un comunicado de prensa que celebra el préstamo que dicha institución le hiciera a Enertolima para capitalizar a la Empresa de aEnergía de Pereira. Se habla de un primer desembolso por un valor de 82.000 millones de pesos y otro por 40.000 millones, la intermediación del primer desembolso estuvo a cargo del Banco de Occidente, el Banco de Bogotá y Colpatria, mientras que el Grupo Aval fue el intermediario del segundo. Lo anterior significa que el capital financiero es, en últimas, el garante del préstamo utilizado para la privatización de Energía. También nos dice que Enertolima siempre estuvo ‘cañando’ con la plata, es decir, no financió con dineros propios la compra de la empresa pereirana pues terminó valiéndose de recursos del Estado para hacerse a la propiedad de un patrimonio municipal.
Debemos recordar que Findeter es una sociedad anónima de carácter público que tiene por objeto el ofrecer préstamos al sector público o privado con el fin de que los recursos se inviertan en el desarrollo local (proyectos de vivienda de interés social, de mejoramiento del medio ambiente, etc.). En este punto vale la pena resaltar que el señor Londoño y sus “asesores” siempre sostuvieron que el municipio no tenía la capacidad financiera para sacar de la crisis a la Empresa de Energía de Pereira, empero, obviaron dirigirse al Findeter para obtener los mismos recursos que le prestaron a Enertolima. Si esta simple diligencia se hubiera realizado, el municipio aun tendría la propiedad de la empresa y garantizaría su carácter público.
Lo anterior nos lleva a sugerir que la administración no estudió seriamente las opciones de salvación de la empresa, su objetivo fue siempre entregarla al gran capital para satisfacer a unos pocos, pero voraces intereses, en contraposición de los intereses de la mayoría. Puedo decir con certeza que la consecuencia de este reprochable torcido será el aumento desmedido de las tarifas del servicio de energía. Enertolima tiene que obtener el dinero necesario para pagar el capital y los intereses del préstamo que efectuara Findeter y, adicionalmente, debe obtener utilidades de la inversión, esto no se financiará con el sueldo de los defensores de la privatización de Energía, la pagaremos los ciudadanos con el aumento en tarifas que pronto se avecina.
También preocupa el mutismo de los organismos de control, ni la Contraloría ni la Procuraduría nos han avisado de investigaciones que aclaren la magnitud del torcido que hizo la administración con Enertolima.
¿Y qué dice el segundo en la alcaldía sobre esta denuncia o sobre la ola de violencia que afecta a la ciudad? Nada, está feliz en España junto a la primera dama, el gerente de la Promotora, la gerente de Aguas y Aguas y un particular como lo es el presidente de la Junta Directiva de Acopi, viendo parques temáticos con dineros de Aguas y Aguas y La Promotora, es decir, con nuestros impuestos y con lo que pagamos por el consumo de agua. Parafraseando la frase que el rey de España utilizó con Chávez: ¡Israel! ¿Por qué no te quedas?, pero en España por supuesto.
Si lo anterior no da para convocar a la ciudadanía a pedir la revocatoria del mandato de Londoño, entonces nos veremos obligados a vivir en dos o tres años en Cartago, Armenia o Manizales, porque para ese tiempo la ramplona politiquería local ya habrá acabado por completo con esta ciudad.



25 April, 2010 — LauraS — Escribió
Necesito contactar a Carlos Andrés Echeverri con urgencia, un mail a donde poder escribirle…Gracias