¿El fin justifica los medios?
Antanas Mockus
Tomado de EL TIEMPO.COM
Nunca olvidaré la cara de consternación de Gina cuando se hundió la reforma política que buscaba castigar retroactivamente y prevenir la injerencia de los grupos armados ilegales en la política. La idea era simple: no solo cabe la responsabilidad de los individuos beneficiados con un apoyo electoral de los paramilitares; también son responsables los partidos.
La reforma intentó desarrollar la responsabilidad política, que es colectiva. Si algún miembro del partido la embarra, hay costos para el partido y todos sus miembros. La responsabilidad jurídica es de quien la embarró y se establece cuando el fallo de la justicia queda en firme. (Partidos sin responsabilidad de partidos, he ahí el inconfesable deseo de la política colombiana.)
La responsabilidad política, en cambio, es inmediata, surge una vez que se conocen los hechos con un grado razonable de credibilidad. Impedir el juicio político, neutralizarlo mediante parapetos jurídicos, es una de las características de la política colombiana. (También lo contrario, intentar neutralizar decisiones jurídicas presentándolas como políticas.)
Alejandro Gaviria puso sobre la mesa un argumento importante, desarrollado por el filósofo Bernard Williams: a veces los políticos, en aras de objetivos nobles, tienen que ordenar o hacer “cosas desagradables”. A la luz de este realismo -a veces los fines justifican medios “desagradables”-, lo que contaría sería la intensidad y sinceridad del sentimiento de desagrado al usar el método desagradable. En algunas sociedades, los abogados y los médicos poseen un código de ética profesional. Los políticos no. Para Williams, a quien tan oportunamente Gaviria trae a la discusión, lo esencial es la conservación del poder. Gaviria ha llamado la atención sobre la coincidencia entre los ánimos reeleccionistas del Presidente y su anuncio de ampliar la cobertura del programa Familias en Acción.
Claudia López ha hecho una radiografía de la injerencia paramilitar en las elecciones de Congreso del 2002 y las locales del 2003 y el 2007. El establecimiento colombiano, o fue ajeno e impotente ante actores locales armados convertidos en rueda suelta con aspiraciones políticas propias, o justificó el uso de métodos “desagradables” para conquistar fines como la seguridad y la reactivación económica.
La discusión entre Claudia y un gobernador ha sido de lo más interesante: ella ha mostrado técnicamente que él no necesitaba el apoyo paramilitar para ganar y, sin embargo, lo aceptó. Por supuesto, este se ha rasgado las vestiduras. Si le creemos a Williams, sería clave, si lo hizo, encontrar evidencia de que fue con sincera repulsa. ¿Sintieron repulsión hacia los métodos que usaron los que tuvieron en sus manos la negociación del voto de Yidis? ¿Sintieron renuencia algunos líderes regionales cuando organizaron los primeros grupos paramilitares? Si no hay censura social, el mundo tenderá a utilizar y tolerar métodos indebidos. Williams opina que, si no hay repulsión moral, lo más probable es que el político vuelva a utilizar el “medio desagradable”, aunque ya no haya causa noble que lo requiera.
Claudia ha revelado mucho de lo que hay detrás de los resultados de seguridad en las regiones. Gina y Alejandro luchan por adecentar la coalición gobernante desde adentro.
Dice Williams: “Necesitamos aferrarnos a la idea -y encontrar algunos políticos que se aferren a ella- de que hay acciones que siguen siendo desagradables moralmente aun cuando estén políticamente justificadas”.
Estoy casi seguro de que Alejandro, a pesar de su cruda defensa del realismo político en columna pasada, así como Gina, Claudia y yo juzgamos como por lo menos “moralmente desagradables” hechos como la desaparición de personas en la retoma del Palacio de Justicia, los arreglos con Yidis y Teodolindo y el encarcelamiento en Guantánamo. No se necesita ser moralista extremo para entender que el uso de ciertos métodos no puede ser justificado por los resultados. El realismo político tiene límites.
antanasmockus@visionariosporcolombia.com



29 July, 2008 — LIBIA ESTER NOVOA LUNA — Escribió
Encuentro los metodos y opiniones de quienes aplauden como exitosa la politica que promueve estos metodos que van desde el engaño hasta … lo inimaginable , como inspiradores de las justificaciones que escucho a diario en todos las ambitos de lo cotidiano: hogares las escuelas”estadios”, vecindarios,carreteras y todo tipo de espacios de convivencia ahora convertidos en campos de batalla los cuales reportan cada dia como si fueran aislados los diferentes casos reportados de violencia convirtiendo a quienes se resisten a dichos metodos en ovejas en medio de lobos, en solitarios y solitarias ilusos e ilusas,que esperamos pacientemente convocar o ser convocados en la creacion de laboratorios para inventar o experimentar y demostrar que otros metodos realmente cambiarian el actual panorama de euforia colectiva por los indicadores que muestran solo una parte de nuestra realidad en grandes titulares mientras que se desconocen totalmente las mayorias anonimas que cada dia intentamos entender cuales son las reglas del juego y en que caso la corrupcion aplica para lograr “exitos”y en cuales no”