La verdad desnuda
Por VLADIMIR FLÓREZ
Tomado de EL NUEVO SIGLO.COM
NO les debió gustar mucho a los analistas exindependientes como Alfredo Rangel el ranking divulgado el martes pasado en Londres, según el cual Colombia no sólo es el país más peligroso de América, sino que ocupa el lugar 130 entre 140 naciones clasificadas según su nivel de seguridad y tranquilidad. Esta lista se elabora teniendo en cuenta 24 variables cuantitativas y cualitativas de diversas fuentes, y combina factores internos y externos, que incluyen gasto militar, relaciones con los países vecinos, respeto por los derechos humanos, nivel de democracia y transparencia, educación y bienestar material.
En medio de la polarización que nos agobia no faltarán quienes salgan a contradecir estos datos, aduciendo que este ‘honroso’ lugar se debe exclusivamente a las acciones de los terroristas de LAFAR; o que dicho informe hace parte de una campaña de desprestigio orquestada por la oposición. Para evitar suspicacias, hay que aclararles que esta clasificación se basa en el Índice de Paz Global (GPI, en inglés) que es verificado y calculado por la Economist Intelligence Unit, perteneciente a la revista The Economist, que no es propiamente una publicación de izquierda, ni caja de resonancia de ONG financiadas por terroristas enemigos de Colombia.
Volviendo al reporte, el mismo señala que en el mundo el primer lugar entre los países más tranquilos le corresponde a Islandia, seguido por Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda y Japón. En el otro extremo se encuentran Irak (puesto 140), Somalia (139), Sudán (138), Afganistán (137) e Israel (136), todos pegaditos a Colombia, que está sólo siete puestos por debajo de Venezuela, que se halla en el 123.
En América, junto a Canadá (11) y Uruguay (21), Chile es el país mejor calificado, puesto 19 en el escalafón general, y es de lejos el más pacífico de América Latina. Curiosamente, Estados Unidos está en el lugar 97, posición que en buena medida se debe a las numerosas guerras en las que está involucrado ese país.
Lo de Chile resulta reconfortante, pues es un país donde hay menos seguridad democrática, pero más seguridad real que por estos lares. Así lo puede constatar cualquier turista al pasear por las calles de Santiago, donde ni siquiera están vedadas las entrañas del Palacio de la Moneda y frente al cual circula tranquilamente el tráfico santiaguino, a diferencia del Palacio de Nariño, que tiene clausuradas todas las vías aledañas.
Por eso sorprende ver la última edición de la revista Soho, en la cual aparece una modelo semidesnuda fotografiada no sólo en esas calles clausuradas, sino en la mismísima puerta del palacio presidencial, lugares por los cuales a un simple ciudadano le está prohibido siquiera caminar. Claro que la sorpresa termina cuando uno se entera de que el fotógrafo es hijo de la Secretaria Privada de Palacio, Alicia Arango. Si esas fotos se hubieran tomado siendo presidente Andrés Pastrana lo habríamos crucificado por irrespetar la majestad presidencial, pero como el presidente es Uribe no pasa nada. Debe ser que no hay irrespeto. Ni majestad presidencial.


