Tibia oposición del Polo en crisis política
Foto: Colprensa / El País
Tomado de EL PAIS.COM
La colectividad se quedó corta en propuestas viables para superar la crisis de la parapolítica. Su única propuesta, convocar una Constituyente, no tuvo mayor respaldo.
La crisis de legitimidad por la que atraviesa el Congreso de la República, por cuenta del escándalo de la parapolítica, ha permitido plantear diversas alternativas de solución; desde adelantar elecciones parlamentarias hasta convocar una Asamblea Constituyente.
Esta propuesta, justamente, fue planteada por el Polo Democrático Alternativo, uno de los principales partidos de oposición y que se ha negado desde el comienzo a la reforma política, que entró a séptimo debate en el Senado.
La idea de una Constituyente no encontró respaldo del Gobierno ni de las otras bancadas parlamentarias, salvo el apoyo de los llamados ‘Liberales Plan B’, un grupo de dirigentes que se opone a la jefatura única del ex presidente César Gaviria, que consideran que “la crisis política es profunda y exige salidas extraordinarias que deben pasar por el escrutinio de la ciudadanía”.
Sin embargo, expertos consultados por El País sostienen lo contrario. Dicen que si bien la crisis generada por la parapolítica demanda profundas reformas al sistema electoral de largo plazo, también se requieren alternativas inmediatas.
Una de ellas es la reforma política que cursa en el Congreso y que establece sanciones tanto al congresista investigado por nexos con grupos ilegales, como a su propia colectividad.
En ese sentido, los expertos sostienen que como principal partido de oposición, el Polo Democrático se quedó corto en plantear alternativas viables.
“El Polo ha desempeñado un papel legítimo al plantear alternativas de largo plazo como una Constituyente, al margen de su viabilidad. Pero el país necesita medidas urgentes para remediar las manifestaciones más evidentes”, advierte la politóloga Elizabeth Ungar.
La experta, no obstante, reconoce los debates de control político promovidos por algunos miembros de esa colectividad, como los senadores Gustavo Petro y Jorge Enrique Robledo.
Pero insiste en que “fue un error político del Polo no preocuparse por plantear salidas de corto plazo a la crisis, pero sin desconocer las de largo plazo”.
“El Polo ha planteado alternativas estructurales, pero se ha quedado corto en alternativas inmediatas. Le ha faltado sintonía con la opinión pública”. Elizabeth Ungar, politóloga.
El analista Juan Carlos Flórez comparte la idea de que la oposición no ha jugado un papel protagónico en esta crisis, pero aclara que no ha sido sólo una característica del Polo, sino también del Partido Liberal.
“Ninguno de estos dos partidos han presentado una propuesta que realmente convoque a la ciudadanía para legitimar al Congreso. Ambos creen que meterse de lleno en la reforma política podría significarles la pérdida de curules”.
De hecho, según el senador Petro, el cierre del Congreso atenta contra las minorías políticas porque “los actuales congresistas no podríamos participar en los nuevos comicios. Seguramente, volverían a salir reelegidos los mismos personajes hoy cuestionados”.
Sin propuestas
Para los expertos es claro que organizaciones como el Polo, Por el País Que Soñamos y el Movimiento Mira, que son los únicos que no se han visto envueltos en el escándalo de la parapolítica, deberían ser más proactivos en la actual crisis del Congreso.
Pero, dice el profesor Flórez, “su papel se ha limitado a oponerse a la reforma política y sin plantear soluciones viables”.
Al respecto, la analista Claudia López, cuyas investigaciones dieron lugar al escándalo de la parapolítica, asegura que el papel de la oposición “ha sido desastroso”.
“El Polo cree que la crisis se resuelve con una Constituyente, pero no ha dicho para qué es, qué beneficios le traería al país, etc. No ha dicho nada, escasamente lanzó la propuesta y ya. En esta crisis la Constitución no tiene nada que ver, entonces no se ve claro para qué convocar una Constituyente”.
Los expertos coinciden en que si bien el escándalo que afecta la legitimidad del Congreso demanda reformas estructurales que bien podrían tramitarse a través de una Constituyente, primero se necesita una fórmula que evite una mayor desinstitucionalización del Legislativo, pues los demás poderes públicos están actuando como les corresponde.
En pocas palabras
“El Polo ha sido bueno en la denuncia, pero errático en proponer alternativas de solución. Su papel como oposición ha sido muy pálido”.
Claudia López, analista.
“El Gobierno debe tomar la iniciativa”
Para el vocero del Polo Democrático, senador Jorge Robledo, su colectividad ha actuado “enérgicamente” en la crisis por la que atraviesa el Congreso de la República.
¿Cómo ha visto el papel del Polo en esta crisis?
El Polo jugó un papel muy importante a través del senador Gustavo Petro en el inicio de este escándalo. Sin las denuncias que él hizo, este proceso no habría arrancado. Respaldamos todas las investigaciones que adelanta la Corte Suprema de Justicia.
¿Pero no se quedó corto en propuestas?
No. Nuestra posición ha sido supremamente enérgica en denunciar lo que teníamos para denunciar. El Polo ha sido el principal adversario del ‘tapen, tapen’ que ha intentado encabezar el Presidente de la República.
¿Por qué el Gobierno no aceptó la propuesta de una Constituyente?
El Gobierno no ha dado ninguna explicación. Nosotros nos oponemos a la reforma política porque no apunta a que el fenómeno de la parapolítica se repita, pero sí a sacar del Congreso a los partidos minoritarios y a amenazar la propia existencia del Polo Democrático Alternativo.
¿Si esta reforma se hunde, insistirán en la Constituyente?
Quien tiene las mayorías en el Congreso es el Ejecutivo y es él el que tiene que tomar la iniciativa. Pero lo que encontramos es un Presidente de la República tratando de que no avance la verdad a través de la Justicia.
¿Qué opina de la propuesta de ‘borrón y cuenta nueva’?
De ninguna manera. Esa es una propuesta para la impunidad. Creo que se les fueron las luces a quienes la propusieron a través de una prestigiosa revista de Bogotá.
La Constituyente que propone el Polo
Mediante este mecanismo, se busca una profunda reforma política y cambios al actual sistema electoral.
También incluye cambios en las principales instituciones del Estado.
La convocatoria de la Constituyente estaría lista para finales del 2009 y tendría veeduría internacional.
El Polo Democrático respaldaría la idea de adelantar elecciones, siempre que se incluyan las presidenciales.




