Carta de Jaime Vargas

Compañeros
Carlos Andrés Echeverry
Humberto Gutiérrez
Apreciados compañeros:
Con atención he leído sus reflexiones sobre el devenir del PDA. Trata de asuntos que tiempo atrás algunos otros activistas hemos planteado, por lo que en principio es saludable que se insista al respecto, pues tiene que ver con la agenda regional que, aunque está determinada en gran parte por lo nacional, evidentemente necesita despegar puesto que de el desarrollo de ésta depende en gran medida el crecimiento del partido a nivel nacional para que no siga siendo, Bogotá y Nariño, las únicas estrellas que brillan en el firmamento nacional del Polo.
Comparto plenamente sus inquietudes en el sentido de apuntar, como ustedes lo manifiestan, “al robustecimiento de la resistencia civil contra los efectos del modelo económico neoliberal, contribuya a la masificación del ejercicio democrático, o apunte a volver al Partido como el referente local más importante de oposición en este extenso y profundo mar de unanimismo uribista.” Y agregaría yo; a convertirnos en una opción real de poder para no seguir siendo una izquierda marginal que, sumergida en una oposición a ultranza, nos impida proponer soluciones, dentro del juego democrático existente, que le dispute los espacios democráticos a las fuerzas que hoy ostentan el poder.
Tiene sentido esta discusión sí, ateniéndonos al Ideario de Unidad, reconocemos que el Polo es una fuerza que, ante todo, busca hacerse al poder para desde allí contribuir a realizar los cambios o reformas que establezcan un Estado de Derecho y una verdadera democracia para todos los colombianos. No es pues, el Polo, un partido de mera oposición. Estoy hablando de una plataforma de lucha acogida por toda la izquierda civilista e impuesta por la realidad, de acuerdo a la correlación de fuerzas existente en el seno de la sociedad colombiana, aspecto central que a menudo obviamos en nuestro análisis político. Si estamos de acuerdo con este asunto, quisiera entonces decir lo siguiente:
Lo planteado por ustedes no es nuevo, pero no deja de ser importante. En varias reuniones y de tiempo atrás, diferentes compañeros hemos planteado la necesidad de elaborar una agenda regional que coloque al Polo como protagonista principal de quehacer político en el departamento. Tanto a nivel de PDI como de PDA, se han constituido innumerables comisiones para tratar de resolver el asunto, pero llegamos siempre a un nudo gordiano difícil de desatar; la confianza entre las diferentes tendencias e incluso dentro de los mismos compañeros del PDI. Desde el inicio del PDA, la lucha por la dirección y conducción del mismo ha reemplazado los otros asuntos medulares del accionar propio un partido como es la posibilidad de construir una agenda que contemple la problemática regional y sus soluciones. Sobre este aspecto, en principio, me referiré en lo concerniente al PDI, puesto que la diferencias y desconfianzas con otros sectores son mayores.
Si estamos de acuerdo en el que hacer, entonces tenemos que mirar es el cómo hacerlo y es aquí donde yo veo la mayor dificultad.
En primer lugar tenemos que tomar en consideración que este es un proceso en construcción, que si lo miramos desde el punto de vista histórico, el PDA es un bebé, y si miramos al PDI como tendencia, ésta es la suma de personas y grupos diversos, provenientes de prácticas e ideologías varias, y organizativamente desarticulados. Mientras que el P. Comunista y el Moir conservan su estructura partidaria “marxista leninista” dentro del PDA, que les brinda identidad propia y les permite mantener la iniciativa tanto política como organizativa, el PDI se debate en un mar de individualidades y de esfuerzos aislados de sus militantes que no permite que nos pongamos al frente de las tareas en las cuales deberíamos estar liderando como los servicios públicos, juventud, ataque a la corrupción, etc. Problema que no se resolverá hasta que el limbo organizativo en que nos encontramos se resuelva claramente: O Partido o Frente; ¡he ahí el dilema! Esto es, los partidos existentes dentro del PDA se disuelven o se desarticulan para dar paso a una verdadera estructura de afiliados con los mismos derechos y deberes todos, o se define de una vez por todas que lo que existe es un frente y por lo tanto se estructuran de verdad las diferentes tendencias u organizaciones en una coalición, también en igualdad de condiciones todas, ya que como está la cosa, los partidos que hoy funcionan dentro del partido –PDA- tienen, producto de esta ambigüedad, ventajas sobre el resto de afiliados que no pertenecen a una u otra estructura establecida de antemano.
Pero mientras se resuelve el dilema organizativo del PDA, creo que como PDI podemos más fácilmente tratar de acometer el ejercicio político de manera colectiva, paso que afortunadamente empezamos a dar -de nuevo- en reciente reunión del colectivo. De nuevo por que hemos tratado verias veces de darnos una estrutura organizativa funcional pero hasta el momento ha sido infructuoso porque a quienes se nos ha encomendado la responsabilidad no hemos dado la talla. A mi manera de ver, este ha sido el principal escollo que se nos ha presentado para poder dinamizar la política en el departamento con las posiciones del Polo. El trabajo que ustedes lideran en el tema de los servicios públicos, Jaime Gutierréz en la Acción Comunal, Mauricio Vargas en la juventud, Orlando Uribe y Luz Marina Vallejo en el magisterio, Adriana Barbery y Ana Lucía María con las mujeres, de Pancho con la ecología, de Marino Muñoz en lo sindical, entre otros, podría fácilmente potenciarse si nos comprometemos a organizarnos de verdad, para poder coordinar con éxito todas nuestras tareas.
Sin desconocer la importancia de cada uno de los nuevos militantes que han ingresado a esta tendencia, creo que la presencia de Freddy Arias y de Carlos Eduardo Toro representan baluartes que fortalecerán la misma y que nos permitirán fortalecer no solo los puntos que ustedes someten a discusión, sino los asuntos medulares por los que pasa la vigencia o no del Polo, como es el rechazo claro a la lucha armada, la ampliación del frente democrático en oposición al frente autoritario uribista y la unidad del Polo sobre la base de la democracia interna. Porque si partimos de los hechos, es innegable que las Farc desde hace un tiempo para acá vienen imponiendo su agenda a punta de fusil, crando el efecto que yo llamaría Farc, en vez de el efecto teflón al que hace referencia la gran prensa en relación a la popularidad de Uribe. Para la muestra un botón: Entrevista a Petro en Terra Magazine: ¿Cómo ve actualmente el problema de los paramilitares en Colombia?
Gustavo Petro: No hablar es uno de los efectos de esta crisis. Chávez ayudó a derrotar las principales banderas que la izquierda colombiana levantó. La derrota del TLC (Tratado de Libre Comercio) entre Colombia y Estados Unidos era uno de los grandes avances de la izquierda colombiana, que considera esa una política equivocada para el país. Yo también afirmé que el TLC ayudaría a la proliferación del narcotráfico en Colombia, en la medida en que sostenía la propiedad concentrada de tierras. Hoy, la probabilidad de que se apruebe el tratado aumentó, gracias a una desacertada situación internacional. Y el otro tema en que habíamos avanzado enormemente y que había provocado una caída del favoritismo hacia Uribe es el tema del paramilitarismo y su relación con el Estado. Tema que nosotros mismos denunciamos y con lo cual conseguimos mandar a prisión a decenas de altos dirigentes aliados al gobierno y cómplices del paramilitarismo. Ese asunto, que debería ser estudiado con tanto cuidado por la sociedad colombiana, pasó a segundo plan a causa de la crisis. Y trajo como consecuencia un fortalecimiento de Uribe. Mientras tanto, el país está más que paramilitarizado.
(Ver entrevista completa en blog del PDI: www.polorisaralda.com)
Igual el problema económico y social ha pasado a un segundo plano gracias a la agenda de las Farc. Pero bueno, dejemos esto para otra discusión, porque lo que quiero decir es que necesitamos de un mínimo nivel organizativo para poder ventilar con suficiente fuerza nuestros puntos de vista, dentro y fuera del Partido, que la acción aislada no fructifica, por el contrario desgasta.
En buena hora compañeros C. Andrés y Humberto abren este debate, puesto que para acometer las grandes tareas que se presentan, necesitamos ante todo organización para desarrollarlas. Los invito a los dos, muy fraternalmente, a que participen muy activamente en la reestructuración que hemos iniciado en el PDI, y de esta manera todos aportemos al trabajo colectivo emprendido. Y de nuevo los felicito por abrir la discusión de forma fraternal, con argumentos, lejos de las descalificaciones y del sectarismo que antaño reinaba en la izquierda, hecho por el cual de por si fortalece la tendencia y la democracia interna de la organización.
Atentamente,
JAIME VARGAS R.
Miembro de la dirección departamental del PDA




