LA TORTURA EN LA TELEFONICA
HERNANDO LEAL SOTOMAYOR
Tomado de EL DIARIO DEL OTUN
Como los inventos inhumanos que han permanecido en los cataclismos, las guerras y los sinsabores, la telefónica de Pereira tiene una oficina de reclamos donde usted recibe heridas psicológicas por sus largas horas de espera, multiplicando las cicatrices de los ciudadanos, que han tenido que tolerar por tiempos, por épocas y por generaciones el atropello de las oficinas prestadoras de servicios públicos.
Allí a esa nefasta oficina llegué a acompañar a mi esposa Matilde, con el fin de realizar un reclamo por doble facturación a eso de las nueve de la mañana, fui a una reunión a Cartago, y cuando regrese, a las tres de la tarde, todavía estaba allí, con hambre, con la presión bajita y con el desespero por falta de atención.
Así como la mancha que produce una visión de ratos trágicos, todas las gentes de las colas pierden tiempo en la sucesión de estos acontecimientos dramáticos que hacen de Pereira, el escenario mismo de un grupo de mentirosos que manifiestan ser muy rápida la atención. Dos señoras casi desmayadas de esperar, casi llorando me dijeron sus nombres Angélica Giraldo y María Nel Huelgos, personas que allí sufrían el abuso inhumano de la doctora Manrique de Grillo y sus políticas de sometimiento físico y psicológico.
Son prácticas unidas a la pérdida progresiva de la conciencia por parte de la telefónica, que tiene pocos empleados para atender a mucha gente y a la hora del almuerzo muy contentos se van y dejan los usuarios en manos de tres o cuatro funcionarios únicamente. Muy rápidas las colas para pagar y extensas para reclamar, esa es la ley del embudo.
Los señores periodistas deben apersonarse de conocer este manejo y no impliquen el olvido de la capacidad de crítica, con independencia y criterio fiscalizador, sin pensar que pierden puntos con la administración, sin pensar en contratos, sino en el bienestar de la comunidad. Acepto media hora de espera y un poquito más, pero no el fenómeno grave de tener tiempo de ir a Cali y volver.
Señores usuarios, para evitarse uno tanto problema es mejor devolver los teléfonos y conseguir un prepago, pués el celular postpago está en peligrote la clonación.
Hoy Pereira requiere un control inmenso sobre la psicosis colectiva de las colas de la oficina de reclamos de la telefónica por muchas horas, demostrando ineficacia vital, a una política negativa, ligada indeclinablemente a ahorrar dinero con menos empleados, contra la ciudadanía, por parte de estos círculos económicos Antioqueños que buscan es ganar más o esperar los guiños dramáticos de los negociantes de nuestro patrimonio para seguirlo entregando a los Antioqueños. Recuerdo como pagaron mil millones de pesos a una Fundación llamada Antioquia Presente para el manejo del habitante de la calle lo que fue un fracaso.
Hay inconformismos con estas colas para pedir turnos y después siéntese a esperar, hasta el punto que pueda viajar a Medellín y apenas lo están atendiendo.
Con todo respeto le solicito al señor Personero y al señor Defensor del Pueblo, como simples ciudadanos pidan una cita y esperen que los atiendan para que vean como se ríe el caballo. No es criticar, lo hago con todo respeto, porque me duele Pereira y sus gentes, claro que la telefónica es de Medellín en parte.
Llegó semana santa y seguramente vamos todos a rezar, si quiere purificarse e ir al cielo, realice el viacrucis haciendo un reclamo en la telefónica de Pereira, “pues Telefónica de Pereira nos une” en las largas horas de espera para cualquier reclamo.
Regresar
Mas


