LOS BANCOS NOS CREEN IDIOTAS
Nos creen idiotas
Por: RODRIGO OCAMPO O.
Tomado de EL DIARIO DEL OTUN
El pasado 18 de agosto la Junta directiva del Banco de la república expidió con reticencia de algunos de sus miembros la resolución 08 de 2006 mediante la cual fijó las tasas máximas de interés que pueden cobrar los bancos por los créditos de vivienda en un porcentaje aproximadamente igual al de las actuales tasas del mercado, cumpliendo el mandato que le dieron la ley 546 de 1999 y la sentencia C-955 de 2000 de la Corte Constitucional. Pero quien dijo miedo.
La intervención para reducir en un punto anual el valor nominal de los créditos ha generado una avalancha de artículos de prensa suscritos por columnistas alquilados al sistema financiero como Rudolf Hommes, María Mercedes Cuellar de Martínez y ahora el ex ministro Eduardo Pizano, quienes alegan entre otros muchos refritos, que la inestabilidad jurídica es un cáncer que acabará con la inversión en el país, pues se afectan contratos suscritos a largo plazo.
No tengo memoria de ningún artículo parecido ni queja alguna del sistema financiero cuando en 1996, la misma junta, produjo la resolución No. 18 mediante la cual se modificó la forma de liquidar el UPAC desligándolo de la inflación para atarlo al DTF, con lo cual se inició la catástrofe financiera que todos conocemos y le costó la vivienda a más de cien mil colombianos. La intervención del Banco de la República modificando la forma de liquidar los UPAC y afectando directamente ochocientos mil contratos vigentes les parecía maravillosa a los banqueros porque les permitió cobrar hasta catorce veces un crédito que antes se pagaba cuatro veces y construir una moneda mas dura que el dólar: el UPAC que en 1.974 valía 4.57 U$ ya costaba en el año dos mil cuando se extinguió la bonita suma de 8.27U$ casi el doble.
Hace mucho tiempo estoy enterado del cinismo con el cual los banqueros manipulan la información pues llevo ya diez años combatiéndolos ante los Tribunales con variada suerte, pero lo que está pasando actualmente es el colmo de la frescura. Ahora nos quieren hacer creer que una reducción en las tasas de interés para vivienda afectará el crédito y a la larga encarecerá los intereses, o sea, que pagar menos por unas deudas absurdas terminará siendo un acto contra la estabilidad económica de la patria. Como en su momento la única defensa de los deudores vino de la Corte Constitucional y del Concejo de Estado ya se les descalifica preventivamente como tribunales politizados o cuando menos ajenos a la realidad. Espero que esta campaña del sistema financiero amplificada por la gran prensa no prospere y si sigue adelante la confrontaremos nuevamente. Hoy estamos más preparados que hace diez años para desafiar al sistema e impedir que nos robe de nuevo nuestras casas. Y que no nos crean tan idiotas pues el desprecio que mostraron por nuestros argumentos hace diez años les costó su buena dosis de amargura.


