DE LAS TENDENCIAS EN EL POLO

Por: Carlos Bula Camacho

Se reunió en Bogotá durante los días 21 y 22 de julio del presente año la Dirección Nacional del POLO.

El objetivo fundamental de la misma era resolver importantes asuntos organizativos que por supuesto son también, y de que manera, políticos. La reunión estuvo antecedida por un encuentro, el 20 de julio, de la Tendencia Democrática y Unitaria.

Esta reunión, como es apenas natural, adoptó la determinación de dar los pasos requeridos, para que el excandidato presidencial, compañero Carlos Gaviria pudiese asumir la Presidencia del POLO. Igualmente se decidió elegir al dirigente nacional compañero Antonio Navarro como Secretario General y se produjeron compromisos determinantes para integrar de manera representativa las diferentes instancias de dirección tanto del antiguo PDI; por razones estatutarias, como del actual PDA. Especialmente la mesa de Unidad.

Pero evidentemente, así fuese a propósito del orden del día establecido, se presentaron a los asistentes, por lo menos los titulares, de aquellas cuestiones que resultan esenciales en la vida del POLO. Su carácter, como un agrupamiento de afiliados y de tendencias, su repudio al terrorismo y su vocación única por la lucha política, su rechazo a las pretensiones hegemónicas de cualquier grupo, tendencia o corriente, su vocación unitaria hacia el interior del POLO y del conjunto de la sociedad colombiana, su determinación de oposición programática al Gobierno de Uribe, su compromiso con la democracia y con la conquista de la plena independencia nacional. Particularmente se esbozaron las posibilidades de la aparición de por lo menos tres tendencias en el PDA, que reemplazarían muy posiblemente a las actuales y expresamente cancelarían los enfrentamientos personales que a veces para disgusto de todos suelen presentarse.

Recordamos como muy significativas las intervenciones de los dirigentes nacionales compañeros Marcelo Torres, Clara López, Carlos Romero, Samuel Moreno, Jaime Dussán, Antonio López, José Cuesta, Boris Montes de Oca, Bertha Rey, Alberto Téllez, Antonio Navarro y Gustavo Petro, entre otros.

De las mismas se desprenden lo que podríamos denominar los elementos que diferenciarían las principales manifestaciones ideológicas en el POLO. Sin que la enumeración que hacemos implique preferencias en su orden, todo lo contrario, aboquemos su descripción.

Se hace por parte de algunos, una presentación que implicaría ubicar al POLO en el centro del espectro político nacional. Se parte de la equivocación de expresar que “ya crecimos todo lo posible por la izquierda” y que por lo tanto hay que hacerlo ahora en otra dirección. El otro error que contiene esta tesis es hacer equivalente el crecimiento por la izquierda con la adhesión de los partidos y movimientos de izquierda. No. Se crece por la izquierda cuando el movimiento popular- el pueblo- acoge los principios de la liberación nacional, de la justicia social y de la democracia. Una cosa es que el POLO busque alianzas con el Centro, que tendríamos ante todo que tratar de ubicar orgánicamente; ¿en el Partido Liberal? Puede ser… pero otra bien distinta es que nosotros representemos al Centro. Si ello fuera así no se justificaría la existencia del PDA. Centristas por supuesto pueden cohabitar aquí, pero ello no puede traducirse en una caracterización del POLO con ese color político.

Una segunda presentación, con la explicación que debemos ser comprensivos, pretende ubicarnos en una zona gris sin deslindes nítidos y expresos, con la combinación de todas las formas de lucha. Esto no implica, de ninguna manera, apoyo a esa desafortunada posición, sino excesivo análisis “sociológico”. “No nos metamos con ese tema”, se escucha a veces comentar. Igualmente se puede caracterizar esta corriente, según se nos afirmó, con una identidad mas o menos encubierta, con lo que se denominó “los totalitarismos del siglo XX”, que por supuesto se concentrarían en aquellos que existieron en la Europa Centro Oriental bajo la égida soviética y en la misma antigua Unión Soviética. Porque el caso cubano requiere del componente geopolítico y en cuanto a la República Popular China, este tema corresponde a otro sistema planetario. De forma similar esta posición rechaza en términos concretos cualquier alianza “por fuera de la Izquierda”. Podríamos solamente imaginar por un instante lo que implicaría una hegemonía de esta tendencia en el interior del POLO. Y entonces nos formulamos la pregunta del millón: ¿ pueden comunistas del Partido Comunista y de otros movimientos, militar en el POLO? Por supuesto que si. Pero deben comprender exactamente de que se trata.

Y finalmente la nuestra: una tendencia democrática y que se nos excuse la tautología; de izquierda democrática, que busque la construcción de una República Democrática. Anclada en lo mas profundo del ser nacional, que recoja las centenarias tradiciones libertarias y las reivindicaciones de la nación. Que caracterice al POLO como una expresión de izquierda con todo lo que ello significa. Que se comprometa con lo que un dirigente del socialismo francés llamaba “la democracia hasta el fin”. Que propenda por la construcción de un Estado pluralista y pluripartidista, porque como, lo señalara acertadamente Marcelo Torres, “la tesis del partido único no es esencial en el marxismo”. Aquí deben tener acogida todos los que reivindiquen la definición de la táctica única de lucha política y popular, la salida negociada del conflicto armado, la sustitución del modelo neoliberal, la construcción de un habitat limpio y con garantías medioambientales, sin ninguna discriminación en razón de las condiciones religiosas, étnicas, raciales y sexuales. Se trata no solamente de tolerancia, sino de plena vigencia de la igualdad de derechos y por supuesto la conquista de la soberanía e independencia nacionales. Para solo citar las tareas mas importantes. En esta corriente los socialdemócratas somos apenas uno de sus matices. Aquí participarán los comunistas de diversas militancias y orígenes afectos a la nueva democracia, los socialistas, los nacionalistas populares, los bolivarianos de nuevo cuño, los demócratas a secas, marxistas, católicos, cristianos y agnósticos; y quienes participen de diferentes componentes de todos los anteriores. En fin la inmensa mayoría del POLO y del pueblo colombiano.

Pero atención. Esta tendencia tampoco puede tratar de hegemonizar.

Porque, hegemonías…ninguna.

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